Redacción CentralUn entierro masivo en el cementerio Nossa Senhora Aparecida en Manaos, en la selva amazónica de Brasil. Esta ciudad vive un caos sanitario por el covid-19: falta personal médico, algunos hospitales almacenan cadáveres en camiones frigoríficos y los cementerios empezaron a abrir fosas comunes. Mira aquí nuestro mapa actualizado del coronavirus: cifras de casos confirmados y fallecido.
RIO DE JANEIRO, BRASIL.- En Río de Janeiro la Secretaría de Salud dijo que al 14 de mayo el 86% de las camas de cuidados intensivos estaban ocupadas y la mayoría de los hospitales para pacientes con COVID-19 no tenían más espacio.
En el área metropolitana de Sao Paulo esas camas estaban ocupadas en un 85.5%.
Por su parte, Perú
registra una acelerada expansión del coronavirus -cuyos infectados
coparon 806 de las 1,002 camas de cuidados intensivos disponibles-, por
lo que el presidente Martín Vizcarra anunció que se pueden agregar 232
nuevas camas. Pero Pilar Mazzetti, jefa del Comando COVID- 19, que
coordina la respuesta estatal a la pandemia, destacó que "estamos
graves. ¡Esta es una guerra!".
En Chile, el
ministro de Salud, Jaime Mañalich, dijo el sábado que cuando se alcance
el 85% de ocupación de las camas críticas se liberarán camas con el
traslado de pacientes a hospitales de regiones que tengan disponibles.
Según
cifras oficiales la Ciudad de México, que registra la mayor cantidad de
contagios del país, tiene 32% de las camas hospitalarias ocupadas y 49%
de las de cuidados intensivos, pero en los últimos días fue evidente el
aumento del trabajo en las funerarias y crematorios. Incluso tuvieron
que aumentar sus horarios mientras uno de los principales hospitales de
la capital mexicana debió rentar un camión refrigerador por una semana
porque las funerarias tardaban varios días en retirar los cadáveres y no
tenía espacio para guardarlos. Este país ha reportado unos 51,600
infectados y más de 5,300 muertos.
Latinoamérica
tiene unos 486,800 casos confirmados y más de 31,100 muertos, aunque
las cifras podrían ser mayores debido a la baja cantidad de pruebas que
se realizan para detectar al COVID-19.