Por: Tony RafulOpinión
Su voz alta se escuchó en el Congreso Nacional, en defensa
de los humildes y mayorías nacionales. Ninguna voz fue más alta que la de ella
con apego a los principios éticos de la sociedad. Mientras otros se regodeaban
en poltronas patronales y en organismos para estatales, parasitando bajo las
premisas de la complicidad y el perjuro, ella surgió como un relámpago en medio
de la oscuridad de contratos y operaciones lesivas al interés nacional. En
aquel gran debate nacional, cotidiano legislativo, ella se convirtió en la
oposición más activa y firme contra los desafueros del régimen. Insobornable, digna, ética, en cuya voz tronaba el
interés nacional y la defensa de los valores sociales, concitando la
aversión de toda la polilla palaciega, para quien ella representa la negación
de todas sus acciones censurables. Aquí están las pruebas de la campaña sucia,
sobre todo para algunos pusilánimes, que se arredran ante los cambios
democráticos que exigen la lucha sin tregua contra la corrupción estatal y
privada.
1°. Faride Raful ejerció la crítica contra la permanencia de
haitianos ilegales en territorio nacional y culpó al gobierno de su entrada,
denunció las complicidades del aparato militar en la frontera y las comisiones
de gravámenes para fines de enriquecimiento de mafias civiles y militares. Sin
embargo la jauría la acusa de ser pro haitiana. ¿Habíase visto tal despropósito?
2°. Faride ha defendido el mandato constitucional de la
libertad de cultos, proponiendo la lectura de la Biblia en las escuelas y junto
a ella la lectura de otros textos religiosos y creyentes si fuera solicitado.
Sin embargo la acusan de pedir que se prohíba la Biblia en las escuelas.
Verdaderos farsantes, bodrios y santurrones con dobles vidas, mienten a
sabiendas de que cometen perjurio. El papa
Francisco la recibió en el Vaticano, y la felicitó por su trabajo legislativo
en Santo Domingo, por su lucha contra la corrupción y por su fe cristiana.
Pero aquí, loros amaestrados, repiten una mentira para intentar convertirla en
verdad. Por igual, Faride tiene vínculos importantes con numerosos templos
evangélicos y ha sostenido diálogos con pastores y feligreses, creyentes en
Dios y sus mandatos. Aquí la campaña sucia repite que Faride quiere que
prohíban la Biblia. ¡Bárbaros!
3°. Faride ha planteado en varias ocasiones que ella es pro
vida. Ha señalado que en aquellos casos en los cuales el feto sea inviable por
prescripción médica y esté en peligro la vida de la madre, siempre y cuando
ocurra en las primeras semanas, se debe defender la vida. Sin embargo, dicen
que ella defiende el aborto cuando en realidad ha combatido las clínicas
ilegales y las complicidades inmorales. Los intereses bastardos se unen en la
distorsión y la felonía.
4°. Faride ha dicho y proclamado que no está de acuerdo con
el matrimonio gay, explica que la Constitución lo prohíbe, y defiende la
familia dominicana. Ella es el mejor ejemplo, como madre y compañera. Pero
dicen que ella defiende la agenda LGBT. ¿Dónde, cuándo? Mentira monstruosa
parida por monstruos y cancerberos.