sábado, 13 de septiembre de 2008

Más de cuatro millones sin electricidad en Houston, luego del paso de IKE



César Holking
Corresponsal

HOUSTON. Más de cuatro millones de hogares se quedarón sin energía eléctrica, incendios y miles de viviendas inundadas, es el resultado del paso por este estado del huracán Ike, mientras que las condiciones climatológicas hacen muy difícil hacer la evaluación de los daños.
Una de las preocupaciones principales es la suerte de las decenas de miles de personas que hicieron caso omiso de los apremiantes llamamientos de las autoridades para la evacuación y éstas se preparan para una ingente operación de rescate en la costa.
Según el portavoz del gobernador texano Rick Perry, Andrew Barlow, "vamos a lanzar la que probablemente sea la mayor operación de búsqueda y rescate jamás conducida en el estado de Texas".
El huracán tocó tierra esta madrugada en la isla de Galveston a las 02.10 hora local (07.10 GMT), con vientos de 177 kilómetros por hora, una categoría 2 en la escala de Saffir Simpson, de un máximo de cinco.
Seis horas más tarde, ya muy tierra adentro, quedó en categoría uno, con vientos en torno a los 130 kilómetros por hora.
Hasta el momento no se ha confirmado la existencia de víctimas.
En Galveston, la marea sólo subió algo más de cuatro metros, por debajo de las expectativas de siete metros que algunos meteorólogos temían.
Los juzgados de esta localidad se encuentran bajo casi dos metros de agua, según la página de internet del Servicio Meteorológico Nacional.
En Houston, la cuarta ciudad en tamaño de Estados Unidos, cerca de cuatro millones de personas estaban sin electricidad.
Muchas calles, anegadas por las fuertes lluvias, eran imposibles de atravesar y en las aceras podían verse restos del temporal: cristales arrancados de las ventanas, tejas desprendidas y numerosos árboles caídos.
Las redes de telefonía móvil se encontraban saturadas y dificultaban las posibilidades de comunicación.
Uno de los edificios símbolo de Houston, la torre Chase, de 75 pisos y la más alta de la ciudad, ha perdido innumerables cristales de sus ventanas.
Las grandes dimensiones del huracán hicieron que, aunque el impacto se produjera en Galveston, "Ike" inundara también partes de Luisiana, el estado vecino que intenta recuperarse de la llegada del "Gustav" hace dos semanas, y obligara a realizar operaciones de rescate en algunas poblaciones.
El presidente de EEUU, George W. Bush, aseguró hoy en una declaración desde los jardines de la Casa Blanca que los servicios de emergencia comenzarán sus tareas tan pronto como las condiciones meteorológicas lo permitan.

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