
Por Miguel Cruz Tejada
NUEVA YORK. El ex auxiliar consular Francisco Estévez (Danilo) a quien los federales investigan para determinar si es parte de una red de tráfico humano en la República Dominicana.
La Fiscalía Federal del Distrito Sur y la policía migratoria de los Estados Unidos investigan si Francisco Estévez (Danilo), el auxiliar del consulado general dominicano en esta ciudad arrestado por vender visas diplomáticas a docenas de personas, pertenece a alguna red de tráfico humano con base en la República Dominicana.
Un abogado que trabaja en casos federales y que pidió anonimato, dijo en la tarde de ayer a este reportero, que lo más probable que es el señor Estévez, sea parte de una banda dedicada al ilícito tráfico, por lo que el acusado se vería en la obligación de negociar con los fiscales para delatar a los integrantes de la misma y conseguir una rebaja sustancial de la condena a la que se enfrenta, la que se adelantó, podría ser hasta de 20 años en la cárcel.
El jurista explicó que la experiencia y “el simple raciocinio” demuestran que nadie, podría traer a Estados Unidos tantas personas por sí solo y mucho menos si se toma en cuenta que para procesar un pasaporte oficial, se necesita “más de una mano”.
Indicó que quienes compraron las visas a Estévez serían también acusados de asociación malhechores dentro de un expediente federal y que el caso, aunque hasta el momento hay un solo imputado, podría ser más largo de lo que se cree debido a que a partir de ahora habrá que esperar que las pesquisas avancen y que los miembros de la red vayan cayendo consecutivamente.
“Muchos de los involucrados serían pedidos en extradición por las autoridades norteamericanas y especialmente cuando se trata de meter gentes ilegalmente a los Estados Unidos, el delito está afectando directamente al territorio norteamericano, además de que el Departamento de Estado está también involucrado en las investigaciones”, se explicó.
El abogado señaló que $10 mil dólares a la prima actual, equivalen a más de $300 mil pesos dominicanos, suficiente para repartir esa suma entre más de dos o tres personas. “En la República Dominicana, los gobiernos acostumbran a hacer las cosas como les da la gana, gustan de encubrir para salvaguardar su imagen y muchos casos, como el de aquellas visas a falsos regidores quedan impunes, pero en esta oportunidad la cosa será distinta”, añadió.
A su juicio, los familiares de Estévez serían despojados de sus visados de forma automática porque al quedar cancelada la de él, las demás ya no tienen validez. “Los federales averiguarán si realmente los organismos correspondientes norteamericanos fueron debidamente notificados cuando se canceló el decreto del señor Estévez para verificar que se dieron los pasos diplomáticos correctos”.
Sostuvo que es probable que el acusado ni siquiera se enteró de que a partir de octubre fue cancelado como auxiliar consular, por lo que quizás cometió el error de regresar a los Estados Unidos cayendo en su propia trampa.
Para el jurista, una negociación con la fiscalía dentro de la cual, Estévez se vería forzado a denunciar a los integrantes de la red, lo llevaría tras las rejas por 10 años de los cuales sólo cumpliría 5 y de ese tiempo saldría en libertad bajo palabra a los dos y medio para ser deportado a la República Dominicana.
Estévez, que según la cancillería fue destituido con el decreto 682-08 en octubre de este año, está acusado por los federales de dos cargos de tráfico humano usando el privilegio de su visa A-2 que se les otorga a los nombrados por el presidente en cargos consulares.
Ayer en la mañana fue presentado en la Corte Federal del Distrito Este con sede en Pensilvania, debido a que fue arrestado en ese estado y en los próximos días se verá frente a un magistrado del gobierno de los Estados Unidos en Nueva York.
Al ex auxiliar consular se le imputa haber traído a territorio estadounidense a docenas de personas a las que hacía pasar por sus “familiares” para gestionarles las visas y les cobraba $10 mil dólares a cada uno.
Según un comunicado de la fiscalía federal del Distrito Sur emitido el lunes, Estévez comenzó el tráfico a partir de octubre del 2007 hasta julio de este año (2008). En su arresto participaron la División de Justicia Criminal de la Oficina de Relaciones Internacionales del Departamento de Estado y agentes especiales de la Policía de Inmigración, Aduanas y Fronteras (ICE, siglas en inglés).
Realizaba dos viajes por mes.
Ayer fuentes del consulado dominicano en Nueva York lo sindicaron como un sujeto que se había envuelto en muchos problemas judiciales, incluyendo casos anteriores en la República Dominicana y Nueva York. Previo a su nombramiento se desempeñaba como alguacil en su país natal. Tiene 48 años de edad.
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