Por: Occesit Santiago Alfonseca
Presidente de CIJUPD
Nuestro país en los últimos tiempos, está pasando por circunstancias extremadamente difíciles; lo que ha provocado que la República Dominicana sea un foco de atracción ante los ojos del mundo, lástima que su enfoque no esté fijado hacia conceptos favorables ni a la búsqueda de soluciones de los males que les afectan.
Otros que miran detenidamente la problemátatica es el “yo” interior de cada ciudadano que observa y evalúa detenidamente las acciones de quienes nos dirigen y son estos los que al final castigaran o premiaran a estos personajes que dignamente o indignamente nos representan ante la lucha contra este flagelo que cada día escala significativamente en la cúspide del poder y la justicia.
En ocasiones anteriores he expresado que el abuso de drogas no es solo un problema de estado, ni criminal, debemos verlo y tratarlo como lo que realmente es, un problema social, es cierto que su legalización derribaría grandes imperios económicos, pero la fácil adquisición del producto incrementaría su consumo, lo que sería desastroso para la sociedad.
Creo que actúan de forma irresponsable quienes fomentan sus comentarios sobre la legalización de las drogas, en el marco histórico de la de la legalización del alcohol y el tabaco, sin tomar en cuenta aspectos que son muy importantes:
Primero: Tanto el alcohol como el tabaco, desde sus inicios hasta la actualidad han sido dañinos para la salud pero aun cuando no estaban reguladas los daños que estos provocaban eran lentos y tardaban años en llevar a un individuo a la muerte, al igual que ahora.
Segundo: El problema de la adicción a las drogas es más conflictivo, no se trata de compartir un trago social, ni de una fiesta para divertirse... el gran problema de estas es probarlas, y si les gusta que pena... lo lamentable es que a diferencia del alcohol y el tabaco solo tarda meses en llevar a la muerte, dichosos los que reaccionan a tiempo y encuentran la ayuda pertinente, la cual a su vez es muy costosa y poco garantizada.
¿Imaginan como seria poder comprar un gramo de cocaína o marihuana en cualquier colmando o discoteca, como si se tratara de una cerveza o un cigarrillo?
Basta ver como muchos jóvenes que han sido restaurados e integrados a la sociedad, no resisten a la tentación y vuelve a caer en el vicio, otros sin embargo, permanecen sanos, pero es un gran minoría, en ese sentido yo pregunto ¿No es mejor Prevenir?, es importante que las instituciones que de una forma u otra tenemos incidencias sobre diversos grupos sociales, como la iglesia, organizaciones comunitarias, clubes y el gobierno, nos unificáramos e iniciáramos campañas masivas de prevención de drogas.
Por ello proclamamos, al Dios todo poderoso, que interceda ante esta lucha contra el Consumo de Drogas, el Narcotráfico y Delincuencia, que de luz y esperanza a este pueblo reprimido para que pueda entender que PREVENIR, es un compromiso de todos.
¡!DIOS BENDIGA MI PUEBLO!!
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