Redacción Central
ROMA.- Una joven moldava que dice haber estado con el capitán del encalló en un arrecife apareció el jueves como una posible testigo para la investigación del desempeño del capitán esa noche.
Citados por The Associated Press, tripulantes y pasajeros han dicho que el capitán Francesco Schettino cenó con una mujer en el restaurante del barco el viernes por la noche y la prensa italiana informó que los fiscales quieren tomarle declaración.
Dominica Cermotan, moldava de 25 años quien dijo que era empleada de la empresa Costa a bordo del Concordia, sostuvo en su página de Facebook que no estaba de turno la noche del naufragio, pero que se encontraba en el puente con Schettino, el director del crucero y otros oficiales. Dijo que le pidieron ayuda para traducir las instrucciones de evacuación a varios pasajeros rusos.
"Los estábamos buscando (a los rusos)", dijo en una entrevista con la televisora Jurnal de Moldavia, retomada por AP. "Los escuchábamos llorar, gritar en todos los idiomas".
Con respecto a Schettino, dijo que "hizo una gran cosa, salvó más de tres mil vidas" y que permaneció en el puente hasta las 23:50 horas. El buque se estrelló en el arrecife a las 21:45.
En tanto, EFE informó que la compañía Costa Cruceros, propietaria del barco que encalló el pasado viernes frente a la isla italiana de Giglio, anunció el jueves la suspensión de sus funciones del capitán de la nave, Francesco Schettino, envuelto ahora en la polémica por la compañía aquella noche de la misteriosa joven.
El abogado de la naviera, Marco de Luca, informó de las medidas que, por el momento, ha decidido tomar la compañía, entre ellas la suspensión de Schettino, lo que se considera como un primer paso para proceder a su despido tras el naufragio, que deja un balance de al menos once muertos y una veintena de desaparecidos.
Además, De Luca explicó que la propietaria del crucero "Costa Concordia" se ha constituido como "parte afectada" en la investigación abierta por la Fiscalía de Grosseto, que acusa al capitán, actualmente bajo arresto domiciliario, de homicidio culposo múltiple, naufragio y abandono de la nave.
El letrado sostuvo que la naviera "ha sufrido un daño patrimonial ingente", más allá del "drama humano y la tragedia" que ha causado el naufragio, en el que fallecieron el turista español Guillermo Gual y el tripulante peruano Thomas Alberto Costilla Mendoza, entre otros.
Precisó que aún es "prematuro" hablar de si Costa Cruceros, que insiste en que el accidente se produjo debido a un "error humano" al acercarse el buque excesivamente a Giglio, se constituirá como parte civil en un eventual proceso judicial, aunque es seguro que no ofrecerá asistencia legal al capitán del barco.
La naviera informó también de que se está poniendo en contacto con los pasajeros y las asociaciones de consumidores para devolverles el importe del billete y el resto de gastos materiales surgidos con motivo del naufragio, que provocó la evacuación de los ocupantes de un crucero en el que viajaban 4,229 personas.
El diario La Repubblica se hace eco del testimonio de dos fuentes "cualificadas" de la navegación que cuentan que cuando hay problemas, lo último que se intenta hacer es avisar a la Capitanía de Puerto, pues ello conlleva unos controles que se extienden entre 5 y 8 horas, con el consiguiente coste de cientos de miles de euros que comporta el hecho de tener un crucero parado.
El periódico asegura además que tras el momento del choque del "Costa Concordia" contra las rocas, en un plazo de tiempo de una hora y cuarto, Schettino contactó al menos tres veces con el director de operaciones marinas de la naviera propietaria del buque, Roberto Ferrarini.
Una conversación telefónica entre un oficial del "Costa Concordia" y otro de la Capitanía de Puerto de media hora después de la colisión de la nave que difundió el canal de televisión por satélite Sky Tg24 pone de relieve cómo desde el crucero se insistía entonces en que solo se había producido un apagón y que estaban "verificando las condiciones".
Desde la Capitanía de Puerto insistían en que la Policía hubiera recibido una llamada desde el buque de un marinero que hablaba de un techo caído y de que habían puesto los chalecos salvavidas a los ocupantes del barco, a lo que desde el "Costa Concordia" se respondió, de nuevo, con un "estamos verificando las condiciones a bordo".
La polémica volvió a rodear este jueves al capitán al conocerse que la Fiscalía de Grosseto buscaba a una joven rubia de unos 25 años de edad y de nacionalidad moldava, a quien parte del pasaje vio sentada en la sala adyacente al puente de mando del crucero y cenar con el capitán en la noche del naufragio y que no se encontraba en la lista de pasajeros.


