martes, 25 de marzo de 2014

Cinco científicos hablan sobre el Lago Enriquillo

 Clenis Tavarez
Por Elisa Amparo
Editora de Artes, Cultura y Espectáculos                                        

SANTO DOMINGO.- La Sociedad Dominicana de Antropología junto a la Dirección de Cultura de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, preocupados por la situación que hoy están pasando las comunidades impactadas por la crecida del Lago Enriquillo realizaron un coloquio con profesionales de diferentes disciplinas científicas para discutir sobre el tema y el impacto en la comunidad de Boca de Cachón.
Cruz Maria Rodriguez
Tabare Mundaray
Renato Rimoli
En el mismo participaron el  Ing. Geólogo Tabaré Mundaray, el biólogo ambientalista Renato Rímoli, las Arquitectos Cruz María Rodríguez y María Araujo, el Psicólogo Marcial Báez, los antropólogos Luciano Castillo, Odalis Rosado, Julio Encarnación, Glenis Tavarez y Rafael Puello; el Maestro Ángel Luis Maldonado, entre otros, quienes visitaron Boca de Cachón tanto el nuevo poblado en construcción como el viejo, entrevistando a los comunitarios sobre la situación que están viviendo actualmente y sus expectativas con el nuevo poblado.
Los especialistas plantean que a pesar de las buenas intensiones del gobierno de construir un nuevo poblado- visto como MODELO por la presidencia-  para los habitantes de Boca de Cachón el mismo no garantiza su sostenibilidad sino se incorporan expertos sociales de disciplinas pertinentes y los afectados tengan una participación activa y protagónica en las tomas de decisiones sobre su problemática. 
Rafael Puello
Sugieren establecer un observatorio para este proyecto de reasentamiento que es una forma de garantía y al mismo tiempo un laboratorio en donde todos y todas seremos gananciosos cumpliendo con nuestro deber.
Ven que el impacto ha acrecentado la pobreza en dos de las provincias más pobres del país; razón por la cual deben establecerse medidas contingentes a través de programas sociales asociados a actividades productivas.
La crecida del lago beneficia otros renglones como la acuacultura, por la reducción de la salinidad de las aguas del lago y el turismo ecológico mediante la implementación de un programa de Desarrollo Sostenible.
Entienden que a pesar del desastre ocasionado por esta crecida y por ser declarada las zonas afectadas en Estado de Emergencia lo más pertinente es el aprovechamiento de las comunidades impactadas para llevar a cabo un Plan de Acción para reducir la pobreza.
También es necesario dar seguimiento psicológico a la población y dirigir programas de adaptación por lo que implica el cambio de poblado. Además solicitan no destruir por completo el actual pueblo de Boca de Cachón ni sus cementerios ya que son valores históricos que servirían como atractivos de turismo cultural.