Opinión
A pesar de su alto grado de contaminación, el abandono
histórico al que las autoridades lo han sometido durante años y el maltrato al
que diariamente está sometido por parte de habitantes e industrias, el río
Ozama aún mantiene su capacidad de poder trasformar positivamente la cara
de la ciudad Primada de América. Solo haría falta visión y decisión política.
Los Humedales del Ozama
Las principales corrientes fluviales que conforman
esta espectacular área son los ríos Ozama, Yabacao, Tosa, Dajao, Yuca y Sabita,
además de los innumerables cuerpos de agua, donde sobresalen las lagunas
Manatí, Flamenco, Yuna, Alejandro, La Enea, Solapa, El Puente, Canario,
Tiburón, Azul, Dulce y Rincón de Clara. Este ecosistema que es el Parque
Nacional Humedales del Ozama, se encuentra dentro de un bosque húmedo tropical,
con amplias zonas de bosques secundarios alrededor de las lagunas y fuentes
fluviales.
Dentro de la flora presente en el parque, podemos
contemplar plantas como la guazuma, javilla criolla, caimito, campeche,
guarana, la enea, ceiba, caoba y por supuesto las endémicas palma real y el
corozo. La fauna está compuesta principalmente por aves, siendo muy frecuentes
la garza real, el martín pescador, la yaguasa, la garza pechiblanco, el pato de
orillas y la gallareta en las zonas húmedas, mientras en las zonas terrestres
se pueden ver ciguas palmeras, carpinteros, saltarinas , garzas ganaderas,
judíos, julian chivi y carraos.
Esta belleza natural, ubicada a minutos de la capital
dominicana, aún no ha sido explotada al máximo como destino turístico, siendo
mínimamente conocida (y con cierta mala fama injustificada) sólo la zona
correspondiente a “El Cachón de la Rubia”, balneario visitado frecuentemente
por personas que viven en las cercanías para disfrutar del baño en sus ricas
aguas.
Las demás zonas, como La Laguna Manatí y el Bosque de
Mayú, que conforman El Parque Nacional Humedales del Ozama, se mantienen
en el anonimato y solo tuvieron cierto esplendor durante el paso de Jaime David
Fernández Mirabal por el Ministerio de Medio Ambiente.
Esta hermosa área funciona diariamente y consta de
centros de protección y vigilancia por parte de guarda parques pertenecientes a
Medio Ambiente, lo que asegura una visita agradable y sin sobresaltos.
Después de más de 20 proyectos fracasados para la
recuperación del río capitalino, el Parque Humedales del Ozama se convierte en
el pretexto ideal para alejarse, sin tener que ir lejos, del mundanal ruido de
la ciudad y poder figurar en la mente lo que podría ser nuestro moribundo río
si nuestras autoridades, tanto las municipales como el gobierno central, en
unión al sector privado, realizaran un verdadero esfuerzo para sanear y
recuperar a nuestro río Ozama.