BRASIL.- Brasil concluyó la preparación para los comicios de este domingo, en los
que 142.8 millones de votantes han sido convocados a las urnas para
elegir a un nuevo presidente y a 27 gobernadores, así como para renovar
las cámaras legislativas.
Todas las encuestas difundidas en
los últimos diez días dicen que Rousseff ganará las elecciones de este
domingo con una votación en torno al 40%, pero para evitar la segunda
vuelta prevista para el próximo día 26 debería superar la mitad de los
sufragios.
Sin embargo, si las proyecciones se
confirman y Rousseff no llega a superar el preceptivo 50 % de los
sufragios, habrá una segunda vuelta, prevista para el próximo día 26.
Tres sondeos divulgados en la
víspera indicaron que Neves ha desplazado en la recta final a la
ecologista Marina Silva, que se había convertido en un fenómeno
electoral y parecía con un lugar garantizado en la segunda vuelta,
necesaria si ningún candidato superase el 50 %.
Las encuestas fueron divulgadas por
las firmas MDA, Datafolha e Ibope y coinciden en líneas generales,
aunque la primera consideró en su análisis el total de sufragios y las
otras dos sólo los votos válidos, lo que aumentó los porcentajes de los
tres candidatos.
Además de Rousseff, Silva y Neves,
hay otros ocho candidatos presidenciales cuyas intenciones de voto, en
conjunto, no superan el 2%.
Dilma se asume como favorita
La presidenta brasileña, Dilma
Rousseff asumió la condición de favorita que le atribuyen las encuestas y
dijo que los votantes decidirán a quién enfrentará en una posible
segunda vuelta.
Quienes dicen qué prefieren son los
electores. Ellos decidirán, porque yo no tengo ninguna preferencia",
dijo Rousseff en una breve rueda de prensa, en la que se la sintió con
cierta ronquera, que explicó como producto del intenso trajín de la
campaña.
Urnas electrónicas para votar
El Tribunal Superior Electoral
informó que las cerca de 532,000 urnas electrónicas que serán utilizadas
en el proceso ya han sido instaladas en los 450,000 centros de votación
habilitados en los 5,570 municipios del país.
De ese total de urnas, 72,000
cuentan con tecnología biométrica y serán utilizadas en 762 ciudades en
las que ya han sido registradas las huellas dactilares de los electores.
El presidente del tribunal, José
Dias Toffoli, encabezó una última prueba de los sistemas electrónicos de
votación y transmisión de datos, del cual dijo que "habitualmente" es
objeto de ataques de piratas informáticos que, hasta ahora, "siempre han
sido repelidos".
Según Dias Toffoli, "la votación y
los sistemas son totalmente seguros" y están protegidos por "enormes
dispositivos de defensa electrónica y clones" que confunden a quien
intente acceder a ellos.
El tribunal calculó que cada
elector demorará un promedio de 1 minuto y 14 segundos en marcar sus
votos para diputado regional, diputado federal, senador, gobernador y
presidente, que son los cargos que estarán en disputa y para los que se
ha inscrito un total de 24,900 candidatos.
Despliegue de miles de soldados para cuidar paz en la jornada
Durante esta jornada previa a las
elecciones también comenzaron a desplegarse unos 30,000 soldados de las
tres fuerzas armadas que colaborarán con cerca de 400,000 efectivos de
los diversos cuerpos policiales en la manutención del orden público.
También hay una operación de
seguridad especial en la ciudad de Río de Janeiro, en prevención de que
no se repitan enfrentamientos entre policías y narcotraficantes
ocurridos esta semana en algunas favelas.
Según el Tribunal Superior Electoral, las mesas abrirán mañana a las 08:00 hora local y permanecerán abiertas hasta las 17:00.
Sin embargo, por los diversos usos
horarios que existen en el extenso territorio brasileño, las mesas de
los estados del noroeste del país cerrarán dos horas después.
A partir de ese momento las
empresas demoscópicas podrán difundir sus sondeos a boca de urna y,
también para ese momento, el Tribunal Superior Electoral prevé comenzar a
publicar los primeros boletines oficiales sobre los resultados.
Las autoridades aseguran que el
escrutinio estará finalizado al menos en un 95 % la noche del domingo y
que en las primeras horas del lunes concluirá en su totalidad, como
ocurrió en las elecciones de 2010.
