domingo, 6 de noviembre de 2016

Encerraron, al menos por 25 años, a un hombre que mató a su hija de 16 días de nacida

Redacción Central
Fuente. Quivo

Matthew Higham, de 23 años de edad, fue sentenciado a cumplir, como mínimo, 25 años de pena por asesinar a su hija recién nacida de dos semanas de nacida a golpes.

MUNDO.- La juez Justice Kerr dijo al momento de sentenciar de por vida a Matthew Higham diciendo que el diablo había obrado a través de él por haber cometido, lo que ella considera, es el caso más brutal y desenfrenado que ha visto en su vida.
Matthew Higham, de 23 años, originario de Stockport, Greater Manchester (Inglaterra), se declaró culpable de matar a Florence Liberty Mae Higham, en la Corte Real de Preston, en el primer día de juicio.
El fiscal Gordon Cole dijo que la pequeña tenía terribles heridas y que las recibió de su padre. Señaló que la había golpeado repetidamente la contra una superficie dura.
La pequeña Florence fue llevada al hospital de niños Stepping Hill donde fue pronunciada muerta a las 8:38 de la noche del 29 de julio del 2015.
La juez Kerr que le dijo Higham: “Usted la golpeó hasta la muerte sus heridas eran terribles”.
“Este es un crimen de una violencia indescriptible. Es difícil imaginar cómo un ser humano puede hacer una cosa como esta”.
“Usted dijo que recordaba nada de sucedido, aun así, se declaró culpable de asesinar a su pequeña bebé y aceptó que le ocasionó esas heridas con la intención de matarla o con la intención de hacerle un daño”.
En la corte se dijo que este Higham se quedó cuidando a la bebé porque su mamá, Sharon Collins, fue a visitar a un familiar enfermo al hospital.
En un principio Higham dijo a la policía que Florence empezó a sangrar cuando la estaba alimentando y luego dejó de respirar.
Cole dijo que Higham juraba no recordaba lo que había pasado o cómo le habían causado las heridas a la niña. Heridas como fracturas de costillas y de cráneo, moretones y heridas en la cara; por lo que tuvo daño cerebral que le ocasionó la muerte.
La niña también tuvo heridas internas y daños en los órganos, incluyendo laceración del hígado.
“Es obvio que la niña murió como resultado de estas heridas múltiples. Un recién nacido depende completamente sus padres. Estas heridas revelan que Florence no se hubiese recuperado de ellas”, dijo el fiscal Cole.
Durante todo el caso Higham estuvo con sus manos en la cabeza y Collins lloraba.
En la corte, además, se dijo que los resultados del examen post mortem, hecho por Naomi Carter, en el hospital de niños de Manchester, se estableció que el cuerpo de la menor presentaba golpes en la cara y que debió haber sido azotada contra una superficie dura.
La patóloga dijo que la niña también fue pateada, sacudida y había marcas de dedos en los brazos, en las piernas y en el pecho indicando que fue agarrada y golpeada con una fuerza considerable.
“Es obvio que la niña murió como resultado de estas heridas múltiples. Un recién nacido depende completamente sus padres. Estas heridas revelan que Florence no se hubiese recuperado de ellas”, dijo el fiscal Cole.
Durante todo el caso Higham estuvo con sus manos en la cabeza y Collins lloraba.
En la corte, además, se dijo que los resultados del examen post mortem, hecho por Naomi Carter, en el hospital de niños de Manchester, se estableció que el cuerpo de la menor presentaba golpes en la cara y que debió haber sido azotada contra una superficie dura.
La patóloga dijo que la niña también fue pateada, sacudida y había marcas de dedos en los brazos, en las piernas y en el pecho indicando que fue agarrada y golpeada con una fuerza considerable.