Redacción CentralFuente. Quivo
Matthew Higham, de 23 años de edad, fue
sentenciado a cumplir, como mínimo, 25 años de pena por asesinar a su
hija recién nacida de dos semanas de nacida a golpes.
MUNDO.- La
juez Justice Kerr dijo al momento de sentenciar de por vida a Matthew
Higham diciendo que el diablo había obrado a través de él por haber
cometido, lo que ella considera, es el caso más brutal y desenfrenado
que ha visto en su vida.
Matthew Higham, de 23 años, originario de
Stockport, Greater Manchester (Inglaterra), se declaró culpable de matar
a Florence Liberty Mae Higham, en la Corte Real de Preston, en el
primer día de juicio.
El fiscal Gordon Cole
dijo que la pequeña tenía terribles heridas y que las recibió de su
padre. Señaló que la había golpeado repetidamente la contra una
superficie dura.
La pequeña Florence fue llevada al hospital de
niños Stepping Hill donde fue pronunciada muerta a las 8:38 de la noche
del 29 de julio del 2015.
La juez Kerr que le dijo Higham: “Usted la golpeó hasta la muerte sus heridas eran terribles”.
“Este es un crimen de una violencia indescriptible. Es difícil imaginar cómo un ser humano puede hacer una cosa como esta”.
“Usted dijo que recordaba nada de sucedido, aun
así, se declaró culpable de asesinar a su pequeña bebé y aceptó que le
ocasionó esas heridas con la intención de matarla o con la intención de
hacerle un daño”.
En la corte se dijo que este
Higham se quedó cuidando a la bebé porque su mamá, Sharon Collins, fue a
visitar a un familiar enfermo al hospital.
En un principio Higham dijo a la policía que Florence empezó a sangrar cuando la estaba alimentando y luego dejó de respirar.
Cole
dijo que Higham juraba no recordaba lo que había pasado o cómo le
habían causado las heridas a la niña. Heridas como fracturas de
costillas y de cráneo, moretones y heridas en la cara; por lo que tuvo
daño cerebral que le ocasionó la muerte.
La niña también tuvo heridas internas y daños en los órganos, incluyendo laceración del hígado.
“Es obvio que la niña murió como resultado de
estas heridas múltiples. Un recién nacido depende completamente sus
padres. Estas heridas revelan que Florence no se hubiese recuperado de
ellas”, dijo el fiscal Cole.
Durante todo el caso Higham estuvo con sus manos en la cabeza y Collins lloraba.
En
la corte, además, se dijo que los resultados del examen post mortem,
hecho por Naomi Carter, en el hospital de niños de Manchester, se
estableció que el cuerpo de la menor presentaba golpes en la cara y que
debió haber sido azotada contra una superficie dura.
La
patóloga dijo que la niña también fue pateada, sacudida y había marcas
de dedos en los brazos, en las piernas y en el pecho indicando que fue
agarrada y golpeada con una fuerza considerable.
“Es obvio que la niña murió como resultado de
estas heridas múltiples. Un recién nacido depende completamente sus
padres. Estas heridas revelan que Florence no se hubiese recuperado de
ellas”, dijo el fiscal Cole.
Durante todo el caso Higham estuvo con sus manos en la cabeza y Collins lloraba.
En
la corte, además, se dijo que los resultados del examen post mortem,
hecho por Naomi Carter, en el hospital de niños de Manchester, se
estableció que el cuerpo de la menor presentaba golpes en la cara y que
debió haber sido azotada contra una superficie dura.
La
patóloga dijo que la niña también fue pateada, sacudida y había marcas
de dedos en los brazos, en las piernas y en el pecho indicando que fue
agarrada y golpeada con una fuerza considerable.