

Por la Redacción Central
Cristo en la CruzEl Viernes Santo es el día de pasión y muerte del Señor y del ayuno pascual como signo exterior de nuestra participación en su sacrificio
Este día no hay celebración eucarística, pero tenemos la acción litúrgico después de medio día para conmemorar la pasión y la muerte de Cristo. Cristo nos aparece como el Siervo de Dios anunciado por los profetas, el Cordero que se sacrifica por la salvación de todos.
La cruz es el elemento que domina toda la celebración iluminada por la luz de la resurrección, nos aparece como trono de gloria e instrumento de victoria; por esto es presentada a la adoración de los fieles.
El Viernes Santo no es día de llanto ni de luto, sino de amorosa y gozosa contemplación del sacrificio redentor del que brotó la salvación. Cristo no es un vencido sino un vencedor, un sacerdote que consuma su ofrenda, que libera y reconcilia, por eso nuestra alegría.
Un Viernes Santo en Jerusalén
Miles de clérigos cristianos, feligreses y peregrinos acudieron el viernes a la Ciudad Vieja de Jerusalén con ocasión del Viernes Santo, recreando los últimos pasos que dio Jesús antes de ser crucificado en el Gólgota.
Centenares de personas acudieron el viernes a los responsos oficiados en la Iglesia del Santo Sepulcro, donde según la tradición cristiana fue enterrado Jesús tras morir en la cruz.
Frailes católicos entraron en el templo tras ser abiertas sus puertas de madera. Los seguían peregrinos, algunos de los cuales de postraron de hinojos para besar una roca pulimentada que según la tradición marca el lugar en el que fue depositado el cuerpo de Jesús tras ser ejecutado por las autoridades romanas.
Dentro de la iglesia unas escaleras conducen al Gólgota o Monte de la Calavera, donde fue crucificado Jesús en compañía de dos ladrones.
Tras los rezos, los cristianos abarrotaron las callejuelas empedradas de la parte antigua de Jerusalén para participar en la procesión de la Vía Crucis, el trayecto recorrido por Jesús camino de calvario. El trayecto es conocido entre los cristianos como la Vía Dolorosa, donde tienen lugar las 14 estaciones de la vía crucis.
Algunos de los peregrinos que recorrieron la Vía Dolorosa portaron cruces de madera en señal de penitencia o para cumplir una promesa. Otros cantaron himnos en latín, y los cristianos locales en lengua arábiga.
Un grupo de peregrinos estadounidenses escenificó la Pasión del Viernes Santo. Un hombre vestido de Jesús, sólo con un taparrabos y tocado con una corona de espinas, fue paseado por la Vía Dolorosa acompañado de otros dos peregrinos con uniforme de legionarios romanos.
Un grupo de curiosos rodeó al conjunto y sacó fotos, en medio de centenares de policías israelíes emplazados para mantener el orden y la seguridad.
La Ciudad Vieja estaba repleta el viernes de visitantes de diferentes credos. El barrio judío y el Muro de los Lamentos estaban muy concurridos con ocasión de la Pascua judía.
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