sábado, 29 de mayo de 2010

“Sirita” se va para siempre con su alegría: María Rosa Almanzar, falleció este pasado viernes


Por la Redacción Central
Fuente. Espectáculos del Listín Diario

SANTO DOMINGO. El espíritu alegre y entusiasta de María Rosa Almánzar se apagó la madrugada del viernes a la 1:10 AM.
La comediante dominicana, mejor conocida por el mote de “Sirita”, falleció tras sufrir una neumonía crónica y otras afecciones que la mantuvieron interna por más de diez días.
Conforme a las palabras de sus hijos, Johnny y Dolly Merecedes, la comediante mantuvo buen ánimo hasta el último momento, llegando incluso a hablar de invitar a una fiesta en su casa para cuando se recuperara.
“Desde los 8 años yo actuaba en veladas y actos sociales de mi pueblo. Todo lo que hacía reir me gustaba, lo único que no me gustaba era bailar”.”
María Rosa Almánzar, humorista dominicana
Energía que, en palabras de su amiga María Cristina Camilo, siempre la caracterizó y le hizo ganarse la buena voluntad de sus compañeros, quienes a pesar de esta haber estado más de quince años fuera de la televisión mantuvieron el contacto con ella y le respaldaron.
En 1997 la salud de María Rosa comenzó a agravarse tras sufrir un derrame cerebral, luego de esto sus apariciones en la televisión fueron cada vez más espaciadas y esporádicas, siempre en los programas del comunicador y humorista Freddy Beras Goico, a quien los hijos de “Sirita” manifestaron especial agradecimiento por todo el respaldo recibido desde aquella primera recaída en la salud de su madre.
María Rosa inició su carrera en la radio y la continuó con llegada de la televisión, en tiempos de la tiranía de Trujillo, cuando “La Voz Dominicana” era la estación oficial de radio y televisión en el país. Durante más de 20 años laboró en el cuadro de comedias de “El Show del Mediodía” y en “El Gordo de la Semana”.
Se apagó una estrella del humor
“La gracia y el sentido del humor de María Rosa Almánzar son innatos. Nunca fue a una escuela a estudiar actuación. Simplemente, desde niña le divertía hacer reír a los demás, y eso la hacía plenamente feliz”.
Así describía LISTÍN DIARIO a María Rosa Almánzar hace exactamente seis años.
Años antes había expresado que deseaba que le recordaran “Siempre feliz y contenta”, porque definitivamente su rostro siempre tuvo marcado por una sonrisa.
Sus inicios en la radio se retoman cuando contaba con 9 años de edad, en la década del 40, cuando su vecina Antonia Colón, quien era la actriz principal del cuadro de comedia “Romance campesino”, le suplicó a los padres de María Rosa que le permitieran participar en uno de los dramas. La niña personificaría a “Ciriaca” o “Ciriaquita”, hija de “Felipa” personaje que interpretaba Antonia.
Su participación resultó un éxito y María Rosa se convirtió en la actriz más joven y conocida de la época. Con el pasar de los tiempos su fama fue inmediata ya que “Romance Campesino”, que en sus inicio se transmitía por radio “Reelección” en Santiago, era el programa más escuchado de la época.
En 1946 María Rosa se traslada a la Capital junto al cuadro de comedia, respondiendo a una invitación de José Arismendy Trujillo (Petán) para que actuara en La Voz del Yuna.
“Cuando llegamos ese seis de noviembre, Petán quería que nosotros actuáramos ese mismo día, porque él se volvió loco con Romance Campesino, y no era sólo él, sino todo el mundo, porque las comedias eran tan bien llevadas que era como si la estuviéramos mirando. La gente llegó a creer que se trataba de una familia de verdad”, recordaba la actriz en una pasada entrevista.
Fue con este programa que se inauguró la televisión en República Dominicana el primero de agosto de 1952.
“Nosotros habíamos ensayado mucho porque Petán trajo gente para preparar a todo el personal. Ese día nos vistieron de campesinos y sabíamos que había dos hombres con dos cámaras delante de nosotros, pero ninguno tenía conciencia en ese momento de lo que significaba el alcance de la televisión”, contó.
María Rosa también hacía teatro y trabajaba en la radio. “Cuando la gente comenzó a verme por televisión, a identificarme y decirme “Ciriaquita”, yo me sentía como un pavo”, comentaba
Con la Revolución de 1965 el rumbo de “Romance Campesino” cambió, con la despedida de todo el personal de Radio Televisión Dominicana, el cuadro de comedia fue a parar a radio Guarachita, pero sus principales personajes firmaron un contrato que le impedía trabajar en televisión. Es así con en 1972, María Rosa, Julio César Matías, María Cristina Camilo y Julio Aníbal Sánchez formaron otro grupo de humor “Cosas de mi tierra”, es ahí que nace el nombre de “Sirita”, ya que no podía usar el nombre “Ciriaquita” que era propiedad de Felipa y Macario. Con la caída de la tiranía, María Rosa continúa su carrera en “El Show del Mediodía”, “El Gordo de la Semana” y “Punto Final”, siempre caracterizando su personaje campesino que la hacía tan feliz.
Con este personaje concluiría su carrera en la televisión al lado de Freddy Beras Goico cuando en 1997 sufrió un accidente cerebrovascular que la retiró de la televisión. Tuvo más de 50 años vigente como una de las humoristas más respetada y repentista de todos los tiempos.
Cuando aún podía expresarse María Rosa se lamentaba de que la nueva generación del humor no personificaran ya a la gente del campo. Su personaje “Sirita” siempre lo recordaba con cariño muy especial.
Su vida María Rosa fue el único miembro de su familia de los nueves hijos de Francisco Melitón Almánzar y María Capellán, que sedicó al arte.
La difícil situación económica obligó a su padre a que permitiera que viniera a la Capital en compañía de su vecina Toña, cuando “Romance Campesion” fue contratado para trabajar en La Voz del Yuna.
María Rosa procreó dos hijos Johnny y Dolly Mercedes quienes velaron por ella en sus últimos años de enfermedad.