BRASIL.- Brasil pasó la
Navidad en medio de intensas lluvias en diferentes regiones del país, que han
dejado al menos 34 muertos y miles de damnificados, lo que obligó a la
presidenta Dilma Rousseff a viajar a las zonas más afectadas.
“La presidenta Dilma
Rousseff visitó las zonas afectadas el martes.”
Los tradicionales festejos navideños fueron empañados
este año por fuertes precipitaciones que afectaron a la zona sureste de Brasil,
dejando decenas de muertos y cerca de 50 mil damnificados a causa de las
inundaciones, de acuerdo con la agencia Notimex.;
El hallazgo este miércoles
del cuerpo de un niño sepultado por un deslizamiento de tierras en el estado de
Minas Gerais y de los restos de un hombre igualmente sepultado por lama y
piedras en Espíritu Santo elevó a 34 el número de muertos por las lluvias que
castigan el sudeste de Brasil, según fuentes oficiales.
Los comandos de la
Defensa Civil en Espíritu Santo y Minas Gerais, los dos estados más afectados
por las lluvias de los últimos diez días, informaron igualmente de que el número
de personas que tuvieron que abandonar sus viviendas por inundaciones y
deslizamientos llegó a 53,100, de las que 49,000 pertenecen a Espíritu Santo,
informó Efe.
Estado de emergencia en
varias ciudades
El número de víctimas en Minas Gerais ascendió a 17 con el hallazgo del cuerpo
de un niño de 7 años que estaba desaparecido desde hacía una semana, tras un
deslizamiento de tierras en Sardoá, municipio en el este del estado.
El mismo
deslizamiento provocó la muerte de cuatro familiares del menor, cuyos cuerpos
fueron encontrados el día del accidente. Según el último boletín de la Defensa
Civil, 24 ciudades de Minas Gerais declararon el estado de emergencia o de
calamidad pública para facilitar, principalmente, el envío de ayuda a las 4,150
personas desalojadas de sus viviendas.
El mismo boletín indicó que las
inundaciones y los deslizamientos destruyeron 67 viviendas y provocaron daños
en otras 6,148.
Desplazan a 49,000
personas
En Espíritu Santo el número de víctimas mortales también llegó a 17, tras el
hallazgo del cuerpo de un hombre que estaba desaparecido desde la madrugada del
martes, cuando cuatro viviendas quedaron sepultadas por toneladas de tierra,
lama y piedras en la ciudad de Colatina. Según la Defensa Civil, otras tres
personas están desaparecidas, tras deslizamientos de tierra en Espíritu Santo.
De los 49,000 desplazados, 5,000 fueron enviados a abrigos improvisados en
escuelas públicas y otros 44,000 acogidos en casas de familiares o amigos.
De
los 78 municipios de Espíritu Santo, 49 ya declararon estado de emergencia o de
calamidad pública por las lluvias, que también destruyeron o provocaron daños
en tramos de cerca de 20,000 kilómetros (12,000 millas) de carreteras.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, que el martes viajó a Espíritu Santo y
sobrevoló en helicóptero varias áreas inundadas, anunció ese mismo día una
amplia movilización de su Gobierno, con acciones de diferentes ministerios y el
envío de ayuda, para atender a los damnificados.
La mandataria aseguró que la
prioridad del Gobierno es rescatar a las cientos de familias que quedaron
aisladas en municipios afectados por inundaciones y por crecidas de ríos, así
como ofrecer abrigo a las familias que perdieron su vivienda.
Para ello ordenó
el envío a la región de soldados del Ejército y de agentes de la Fuerza
Nacional de Seguridad que, con sus helicópteros y camiones, han ayudado a los
equipos de rescate en las tareas de ubicación y remoción de personas aisladas.
El Gobierno también envió 9,000 equipos para atención de damnificados, que
incluyen frazadas y material de higiene personal; así como 10,000 más en
medicinas, cada uno con capacidad para abastecer hasta 1,500 personas en 30 días;
20,000 frascos con químicos para la purificación del agua y varias toneladas de
alimentos.
