domingo, 16 de marzo de 2014

PROVERBIOS 11:28 "El que confía en sus riquezas, caerá: Mas los justos reverdecerán como ramos."


Por Silvia y Oscar Mondragon
Opinión
Cuentan que un rey muy rico de la India, tenía fama de ser indiferente a las riquezas materiales y era un hombre de profunda religiosidad, cosa un tanto inusual para un personaje de su categoría. Ante esta situación y movido por la curiosidad, un súbdito quiso averiguar el secreto del soberano para no dejarse deslumbrar por el oro, las joyas y los lujos excesivos que caracterizaban a la nobleza de su tiempo. Inmediatamente después de los saludos que la etiqueta y cortesía exigen, el hombre preguntó: "Majestad, ¿cuál es su secreto para cultivar la vida espiritual en medio de tanta riqueza? El rey le dijo: "Te lo revelaré, si recorres mi palacio para comprender la magnitud de mi riqueza. Pero lleva una vela encendida. Si se apaga, te decapitaré"
Al término del paseo, el rey le preguntó: "¿Qué piensas de mis riquezas?" La persona respondió: "No vi nada. Sólo me preocupé de que la llama no se apagara"
El rey le dijo: "Ese es mi secreto. Estoy tan ocupado tratando de avivar mi llama interior, que no me interesan las riquezas de fuera"
Muchas veces deseamos vivir como mejores 'cristianos' y tener vida espiritual solo de domingos y esto es, sin decidirnos apartar la mirada de las cosas que nos rodean (ellos pueden ser los afanes de la vida que encierra el trabajo, los hijos, la familia, las compras etc en fin todo aquello en lo que esta puesta nuestra mirada), que no está mal; pero primeramente debemos procurar "ver hacia adentro" y avivar nuestra llama espiritual, pues:
1.    Al tener nuestra mente y nuestro corazón puestos en el Señor Jesucristo, podemos aprender a conocerle y amarle.
2.    Las trivialidades y preocupaciones de la vida no podrán apartarnos del buen camino.
3.    Crecerá nuestro amor por la familia y nuestros semejantes, que son imagen de DIOS.
Viviremos alegres en esta vida, preparándonos para alcanzar la felicidad eterna al lado de nuestro Padre. La Palabra de DIOS, en Proverbios 22:4 dice "Riquezas, y honra, y vida, son la remuneración de la humildad y del temor de DIOS"
ORACIÓN: Gracias Padre Celestial por la vida que me das y por las bendiciones recibidas hasta este momento. Gracias por el amor de mi familia y de mis seres queridos. Ayúdame Señor a cultivar mi vida espiritual y alcanzar la vida eterna a Tu lado. Te lo pido en el nombre de Cristo, amén